¿Cómo mejorar la acústica de tu oficina?

Hoy en día el concepto de oficina abierta es tendencia, ya sea por la proliferación del coworking o que cada vez son más empresas las que optan por plantas abiertas donde se trabaja de forma grupal. Este tipo de espacio mejoran la comunicación entre empleados, pero también pueden provocar otros problemas como el ruido.

El ruido es uno de los factores que más afecta a este estilo de oficina, una exposición a niveles de ruido mayores de los recomendados afecta negativamente a la concentración, eficiencia, productividad y, en definitiva, a la calidad de vida en el trabajo del trabajador.

Las tendencias arquitectónicas no suelen tener en cuenta los componentes acústicos y rara vez incluyen en los proyectos un apartado dedicado a asegurar una acústica adecuada al espacio que están diseñando. Pero incluir la acústica en el diseño de los espacios puede tener un efecto positivo en los mismos, haciendo que el tratamiento acústico de la oficina ayude a crear un ambiente donde el equilibrio entre la comunicación y las condiciones de trabajo sean lo más favorables y eficientes.

Una oficina con confort acústico tendrá más posibilidades de ser un espacio que garantice la calidad de vida en el trabajo a los trabajadores. No hay que olvidar la gran cantidad de tiempo que se pasa en el lugar de trabajo.

Para mejorar la acústica dentro de una oficina, controlar el tiempo de reverberación es esencial, este es el parámetro más utilizado para determinar la calidad acústica de un espacio. Si la reverberación es grande (recinto vivo), el nivel de ruido aumenta, y si es pequeña (recinto apagado) el nivel de ruido disminuye, por lo que se comprenderán mejor las conversaciones. Lo ideal para una oficina es que la sala tenga un tiempo de reverberación corto, para que dentro de las oficinas se tengan conversaciones de mayor calidad.

Cuando la reverberación es mayor de lo recomendado, otro problema añadido es el provocado por el efecto Lombard. Este efecto se da cuando el nivel de ruido de fondo es alto y las personas, como respuesta, tienden a hablar más alto para hacerse entender lo que provoca que el nivel de ruido fondo suba y esto acaba afectando a la calidad de la comunicación del espacio. Este efecto dentro de una oficina afecta gravemente al rendimiento de los empleados y el desempeño de las labores en la oficina.

Por último, en estas situaciones con nivel de fondo elevado, nos encontramos con el efecto coctel, que es el que describe la capacidad del oído humano para concentrarse en una sola fuente de sonido cuando hay varias diferentes a su alrededor. Se suprime el ruido de fondo y la información acústica irrelevante, haciendo trabajar duro al cerebro lo que deriva en un estrés continuo provocado por este efecto. Lo que, de nuevo, afecta a la eficiencia y productividad de los trabajadores de la oficina.

Para optimizar acústicamente la propagación del sonido en las oficinas, es necesario bloquear el sonido para que la acústica de la oficina sea la adecuada y que el ruido de fondo sea lo menor posible. Esto lo vamos a lograr por medio de diferentes materiales fonoabsorbentes que nos permitirán atrapar el ruido y evitar que permanezca mucho tiempo rebotando por el recinto.

Pero el sonido también se propaga por medio de la reflexión, difracción y dispersión. Las reflexiones se producen en los techos, paredes, suelos y muebles. Estas reflexiones se pueden minimizar por medio de la instalación de materiales absorbentes que logren atrapar el ruido dentro de la oficina.

El confort acústico en una oficina se puede lograr utilizando las siguientes medidas:

  • Paneles fonoabsorbentes
  • Pantallas acústicas entre cada escritorio o estaciones de trabajo.
  • Absorbentes de sobremesa.
  • Absorbentes de techo tratando de que se encuentre lo más cerca posible de la fuente de ruido.
  • Absorbentes de pared.
  • Alfombra.

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